Archive for the ‘música’ Category

George Michael les desea Feliz Navidad

En este blog sonos acérrimos fans del fenómeno conocido como videoclips literales: esos grandes clásicos de los 80  cuya letra se reemplaza por una descripción de lo que se ve en las imágenes. He aquí una nueva entrega.

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Is this just fantasy?

La próxima vez que se pregunte cómo un programa infantil puede permanecer en antena más de 40 años,  recuerde a los Muppets.

El cuarto pasajero

Deberíamos dedicar una sección a los componentes olvidados de nuestras bandas favoritas. En las mías los hay, imagino que en el resto de formaciones y grupos también.

Pero entre que se seccioniza y no, voy a hablar de mi componente favorito de U2. Curiosamente, mucha gente no sabe ni quién es. Porque están Bono, The Edge — “el novio de Bono“,  “el tío al que se abraza Bono en los conciertos”, “el chaval del gorro”, “el de los ojos piquiñucos”… He oído de todo ya–, Adam Clayton –del que siempre se dice que casi se carga la banda por sus coqueteos y excesos con las sustancias prohibidas– y El Otro.

Es curioso. Me gustan bandas con líderes indiscutibles –así de pronto me salen R. E. M., The Killers, Editors, A-ha, Coldplay…  Y habrá más– pero con esta me pasa una cosa de lo más extraña: siempre me he decantado por el chico del final del escenario. El Otro, al que yo llamo Larry Mullen Jr. –que es como se llama– siempre me ha parecido el mejor. Y es a él y a un anuncio que puso buscando músicos para su grupo, a quien debemos que U2 exista (Ya estoy oyendo a algunos decir “pues mejor se hubiera dedicao a la Guinness“). Seguramente no sea el más destacado, ni el mejor batería del mundo mundial pero a mi es el que más me ha gustado toda la vida.

La suya es de lo más normal, por cierto. Nació un 31 de octubre –mismo día que mi hermana. Y Guti, la eterna promesa–, es de Dublín, empezó tocando el piano y con 9 añitos decidió que le gustaba más la batería. A los 14 salió de gira con un grupo y poco después decidió montar el suyo, para lo que puso un anuncio que contestaron Edge & company. Los ritmos y sonidos de la banda son responsabilidad suya –y de Adam– y cuando tocan Sunday Bloody Sunday o Where the streets have no name se luce, destacando sobre los demás. Siempre dice que Ramones y Elvis son sus favoritos y además de que tiene tres hijsos con su novia de toda la vida, también se sabe que le encantan las Harley Davidson. Y poco más, en realidad.

Hay una grabación de un concierto que U2 dio el 31 de diciembre de 1989 en Point Depot (Dublín) que me encanta porque Larry suena fenomenal. Y ahí tienen la mejor versión de Gloria. En un momento de la canción Bono les va presentando uno a uno dejando sus tres minutitos de gloria. Y ese momento en el que dice “detrás de Edge… Larry Mullen Jr.” todavía consigue emocionarme y ponerme los pelos de punta, a pesar de que lo he escuchado igual mil veces.

larry

Más que frío, ¡helado!

chris&guyLeo en El País que Coldplay triunfó en Barcelona. La Vanguardia me cuenta que los problemas técnicos fueron en realidad los desgraciados protagonistas y Sport explica lo bien que lo pasó Guardiola, el entrenador del Barça.

Tres maneras de enfocar lo mismo: el único concierto que Coldplay daba el España, que fue el viernes a eso de las 21.45 horas en el Estadio Olímpico de Barcelona. ¡Y yo estaba allí! Y qué queréis que os diga… lo que escribe Guillermo Granell en La Vanguardia está más cerca de lo que yo vi.

¡Qué desastre! Era el primer concierto suyo al que iba porque, pese a que me considero una fan desde el principio –aunque una amiga me diga que su única canción es “Quiero moriiiiiiiiiir, lalalala” (ese lalalala en falsete, cómo no)–, siempre he escuchado eso de que “sus directos no son del todo buenos”. Recuerdo además que, unos días después de comprar la entrada –¡en enero!– un amigo me mandó un link de una actuación diciendo “espero que tú tengas más suerte”. Pues no.

Para empezar, problemas con la organización. El sector en el que se suponía que tenía que sentarme –frente al escenario, lejos por la propia estructura del Estadi Olímpico, con un foso que ni en Roma– ¡no existía! y tuve que reubicarme en las filas más bajas del resto de sectores.

Hasta ahí, no es culpa de la banda. Seguimos.

A las 19 empiezan a tocar The Sunday Drivers. Me da la risa recordando algo que me decía un colega el día antes del concierto: “Joder, los teloneros son casi mejores que ellos”. Por lo menos, sonaron mejor compañero. Casi una hora después, los segundos teloneros: The Flaming Lips. Dos grupos para probar el sonido y que luego salga como salga. Increíble.

La entrada decía que Coldplay empezaba a las 21.30 y estaba previsto que los grupos terminasen a las 21. Pero no. Desde las 20.30 hasta las 21.45 a esperar. Menos mal que yo me había llevado una joyita literaria —Festín de Cuervos— y por lo menos maté el tiempo entretenida.

Sale el grupo. La primera canción ya falla –hasta en tres ocasiones– y todos recordamos que a la entrada había carteles diciendo que este concierto se grabará para hacer un DVD en directo de Coldplay en gira. Pues vaya curro que les queda por delante, de verdad. Violet Hill –una preciosura del último disco– sonó horrible y eso que sólo llevábamos 10 minutos.

Yo ahí todavía pensaba que no era culpa de Chris Martin –vocalista y líder indiscutible– pero quizá no hubiera estado mal parar y volver al principio. En julio estuve viendo a U2 en el Camp Nou y Bono se confundió en un tema, así que decidió parar la maquinaria y empezar de nuevo. No iba a pasar nada. Casi al final se disculpó por el sonido, eso sí.

Sonaron muchas míticas y Chris y sus chicos se desvivían –Martin tuvo que parar a coger aire en un estribillo, porque se había pasado dando vueltas por el escenario en una canción–, el piano sonaba bien, le hicieron un homenaje a Michael Jackson –con Billy Jean— y hasta hablaron en catalán. Pero el sonido –el mal sonido– fue el protagonista y, por lo menos los que estaban alrededor mio, fue con lo que se quedadron. Al final va a ser verdad que ninguna primera vez de nada es buena.

Fallaron también al Barça. Viva la vida es el nuevo himno culé. A mitad de temporada, cuando jugaban como los ángeles, se supo que el entrenador les ponía la canción antes de cada partido y por eso sonaba tanto en el estadio. Coldplay igual no lo sabe, pero le deben mucho a Guardiola: supongo yo que hasta se haya multiplicado el número de ventas sólo en Barcelona.

La canción es buena, pegadiza… y simboliza, desde mayo, al Barça del triplete. Pero Martin no hizo ni una mención, a pesar de que Guardiola estaba en el estadio intentando disfrutar como el que más. Otra vez me acuerdo de U2: Bono se puso en el escenario una camiseta –que le había regalado el mismo Guardiola– del Barça y felicitó a los culés –en su casa– por su triunfo en Europa. Vale, este estadio era el del Español pero ya no lo es. Y lo cortés no quita lo valiente.

Así que en resumen: el grupo me gusta y ellos lo intentaron. Pero fue un desastre. Sonaron horrible y ya está. Quizá es culpa de U2 por desplegar una técnica tan impresionante en julio, que ahora todo lo que no suene aproximado ya me parece que falla.  O quizá es culpa mia, por haber ido aún sabiendo que podía terminar así. Otro misterio que quedará sin resolver.